defending rights and civil liberties

La tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes suponen una de las violaciones más graves de los derechos humanos y, por ello, están absolutamente prohibidos por el Derecho Internacional.

Tras su visita a España en 2003, el Relator Especial de la ONU sobre la cuestión de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes concluyó que si bien “la tortura o los malos tratos no son sistemáticos en España”, en la práctica “el sistema permite que ocurran”. Otros mecanismos internacionales de protección de los derechos humanos también han expresado su preocupación por este fenómeno. Por ejemplo, España ha sido condenada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por incumplir su obligación de llevar a cabo una investigación efectiva y exhaustiva tras denuncias de torturas o malos tratos. Los Estados están obligados no sólo a no cometer actos de tortura, sino también a si se producen, llevar a cabo una investigación de acuerdo a los estándares internacionales.

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